Morderse las uñas es un comportamiento habitual que afecta a muchas personas, especialmente en momentos de estrés o ansiedad. Aunque suele ser visto como una simple manía, puede tener diversas causas emocionales y psicológicas.
Este hábito está vinculado a situaciones de tensión o nerviosismo. Las personas que se sienten abrumadas, preocupadas o con ansiedad pueden recurrir a morderse las uñas como una forma de liberar esa tensión acumulada.
Además, morderse las uñas también puede estar relacionado con la búsqueda de una sensación de control. En ciertos momentos, el comportamiento actúa como una estrategia inconsciente para lidiar con emociones difíciles o incertidumbres.Este hábito puede tener efectos negativos a largo plazo, tanto en la salud física como emocional. No solo puede causar daño a las uñas y la piel circundante, sino que también puede aumentar el nivel de ansiedad si no se trata adecuadamente.














