Una influencer se encuentra en el centro de la polémica luego de ser acusada por decenas de usuarios de haber cometido una estafa con la venta de entradas para el partido entre Argentina y Brasil, correspondiente a las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026. A raíz de las denuncias y el revuelo generado en redes sociales, Francisca Pérez decidió hacer un descargo público.
Francisca Pérez, una influencer oriunda de Bahía Blanca, fue acusada por decenas de usuarios de estafar con la venta de entradas para el partido entre Argentina y Brasil por las Eliminatorias 2026. A través de su plataforma FranyTickets, ofrecía paquetes que incluían tickets y traslados, con precios que oscilaban entre $300.000 y $800.000.
Sin embargo, varios compradores denunciaron en Instagram que nunca recibieron las entradas y que, a medida que se acercaba la fecha del partido, dejaron de obtener respuestas sobre cómo acceder a lo adquirido. Algunos incluso ya estaban en la Ciudad de Buenos Aires sin información sobre la entrega de los tickets. Ante la creciente cantidad de reclamos, Pérez utilizó sus redes sociales para dar explicaciones y defenderse de las acusaciones.
Usuarios en redes sociales expresaron su frustración ante la falta de respuestas sobre la entrega de las entradas para el partido entre Argentina y Brasil. Algunos señalaron que necesitaban organizarse porque no eran de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que otros lamentaron haber gastado dinero en hospedaje, combustible y comidas sin recibir los tickets prometidos. En medio de la polémica, la influencer acusada salió a dar explicaciones mediante un video en el que aseguró haber sido víctima de una estafa.
Según su versión, una persona le había prometido proveer la totalidad de los accesos para la venta, pero nunca cumplió, lo que la llevó a presentar una denuncia penal. Explicó que solo logró entregar el 10% de las entradas y que el resto no será distribuido porque el proveedor retuvo el dinero de los anticipos. Pidió disculpas y afirmó que seguirá dando la cara, aunque priorizará la seguridad de su familia debido a amenazas recibidas. A pesar de sus declaraciones, los damnificados continuaron expresando su indignación, exigiendo la devolución del dinero y responsabilizándola por los perjuicios ocasionados.














