Los precios de los alquileres siguen subiendo y mudarse es casi imposible para muchos. La crisis golpea fuerte al bolsillo.
En Buenos Aires y otras ciudades, los precios de los alquileres no paran de aumentar. Para quienes buscan su primer departamento, la situación se volvió todo un desafío.
Muchos jóvenes optan por compartir vivienda o seguir en casa de sus familias. Los sueldos no acompañan y conseguir garantías es otro obstáculo enorme.
El mercado inmobiliario sigue sin regularse y la oferta se achica cada vez más. Mientras tanto, buscar alquiler es una odisea que no tiene final feliz, al menos por ahora.














