El ícono más representativo de Buenos Aires inaugura una nueva atracción. Un ascensor vidriado permite ascender hasta lo más alto del monumento. Desde la cima, la ciudad se despliega en todo su esplendor.
El Obelisco inicia una nueva etapa. Su mirador brinda una panorámica única y pone en valor al emblema porteño como nunca antes.
El elevador, con un lado de vidrio y otro con pantalla, tarda un minuto en subir. El ingreso es por Plaza de la República, subiendo apenas unos escalones.
Al llegar, hay que ascender 35 peldaños más hasta la cima. Cuatro aberturas permiten ver Buenos Aires desde un ángulo completamente nuevo.
Durante mayo, vecinos podrán visitarlo gratis por el aniversario del Obelisco. Más adelante, se lanzará una licitación para su gestión turística.














