Con todo listo para partir, una docena de diputados alineados con el bullrichismo espera que el líder dé la señal para concretar la ruptura del bloque del PRO.

La elección porteña, aunque se trató de un comicio para elegir legisladores municipales, tiene un impacto directo en la configuración política de la Cámara de Diputados en el corto plazo. La derrota del PRO en su último bastión territorial condiciona las negociaciones internas del bloque amarillo en la provincia de Buenos Aires, liderado por Cristian Ritondo, y aviva las divisiones internas de un sector que se ha distanciado del macrismo y ya no desea compartir espacio con él.

Un grupo de 12 diputados, ligados al bullrichismo y con sus “valijas armadas” desde hace semanas, espera la decisión de Karina Milei para dar el paso de romper formalmente el bloque del PRO. Entre ellos se encuentran nombres como Damián Arabia, Silvana Giudici y Fernando Iglesias, quienes buscan formar un nuevo interbloque junto a radicales y ex PRO santafesinos, buscando consolidar una nueva fuerza política que se aleje del liderazgo de Mauricio Macri.

El liderazgo del PRO se encuentra en crisis tras los resultados electorales, con pocos dispuestos a sostener la alianza con Macri, y una convivencia tensa entre los distintos sectores del bloque que amenaza con explotar. La posibilidad de que Karina Milei impulse la ruptura y la formación de un interbloque alternativo pone en jaque la estructura del macrismo, que enfrenta un proceso de pérdida de capital político y electoral frente a La Libertad Avanza.

En el escenario provincial y nacional, el crecimiento de La Libertad Avanza complica la posición del PRO, que podría perder representación en la Cámara de Diputados tras las próximas elecciones. El futuro para el macrismo no es alentador, ya que deberá decidir entre mantener una alianza forzada o resignar espacios ante el avance de la nueva fuerza libertaria, que impone un nuevo orden en la derecha argentina y desafía la vieja hegemonía del PRO.

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