La Vicepresidenta continúa realizando ajustes estratégicos en su círculo de confianza dentro del Senado, consolidando su influencia política. En paralelo, se conformaron nuevas comisiones parlamentarias en las que el peronismo logró obtener un rol destacado, incrementando su presencia y capacidad de decisión en temas clave de la agenda legislativa.

El Senado retomó su actividad legislativa con la conformación de diversas comisiones, marcando también un nuevo capítulo en la interna política del oficialismo. Este reinicio se dio en un contexto tenso tras el revés del proyecto Ficha Limpia, cuyo fracaso generó fricciones entre bloques y obligó a la vicepresidenta y presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, a realizar movimientos dentro de su equipo de confianza. La vuelta al ruedo de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut —involucrados en el rechazo de la iniciativa— evidenció que el clima político aún está lejos de estabilizarse.

Arce y Rojas Decut participaron de una sesión conjunta de las comisiones de Seguridad Interior y Narcotráfico, y de Justicia y Asuntos Penales, donde se analizaron propuestas relacionadas con la búsqueda de personas desaparecidas. Entre ellas, se discutió la implementación del Sistema de Alerta Sofía, un mecanismo destinado a reforzar la reacción institucional ante desapariciones de menores, impulsado por el senador Juan Carlos Romero. Esta reactivación legislativa también sirvió como escenario para reposicionar a actores clave del peronismo en las decisiones del Senado.

En esa línea, se constituyeron varias comisiones con fuerte presencia del interbloque peronista. Una de las más relevantes fue la de Cultura y Educación, liderada por Eduardo “Wado” De Pedro, quien convocó a una reunión informativa para abordar la situación presupuestaria de las universidades. El tema educativo volvió así a ocupar un lugar central en la agenda legislativa, en el marco de un reclamo persistente del sector que ya había movilizado a miles en la marcha universitaria del año anterior. También se formalizaron las comisiones de Ciencia y Tecnología y la Banca de la Mujer, ambas bajo conducción peronista.

Paralelamente, Villarruel impulsó una serie de cambios en su equipo cercano. Solicitó la renuncia de Gaspar Bosch, quien encabezaba la Dirección de Comunicación Institucional, en una decisión que sorprendió por la cercanía y lealtad que él le había demostrado. Otra salida que se espera oficializar es la de Juan Martín Donato, líder de la agrupación La Derecha Argentina y figura influyente dentro del villarruelismo, que hasta hace poco jugaba un rol confrontativo frente a la Casa Rosada. La reconfiguración se enmarca en una estrategia de reorganización liderada por el nuevo secretario Administrativo del Senado, Emilio Viramonte Olmos, quien gana cada vez más protagonismo en la estructura interna del oficialismo.

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