El sistema científico nacional atraviesa un deterioro marcado desde la asunción del actual presidente. La caída en la inversión pública y el éxodo de profesionales ponen en riesgo el desarrollo del conocimiento en el país.
Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, el sistema científico argentino enfrenta una fuerte reducción en su financiamiento. Los recortes presupuestarios afectan tanto a la investigación como al funcionamiento de instituciones clave. Esto genera un freno en el desarrollo de proyectos y en la formación de nuevos investigadores.
El éxodo de profesionales es otro de los efectos visibles del ajuste. Muchos científicos migran al exterior o se vuelcan al sector privado ante la falta de oportunidades y salarios competitivos. Esta situación debilita las capacidades del país en ciencia y tecnología.
La comunidad académica y científica advierte sobre un retroceso que podría tardar años en revertirse. La suspensión de programas, la falta de insumos y el cierre de líneas de investigación impactan directamente en la producción de conocimiento. La inversión en ciencia, dicen, es fundamental para el futuro del país.














