El nuevo Papa León XIV impulsa cambios históricos y genera polémica en sectores conservadores del Vaticano.
El pontificado de León XIV comenzó con una serie de decisiones que rompieron con siglos de tradición eclesiástica. En una jugada inesperada, el nuevo Papa designó a varias mujeres en roles clave dentro de la estructura de poder de la Iglesia Católica.
Las reformas incluyen la participación activa de mujeres en áreas donde históricamente no habían tenido presencia, como la Curia Romana y organismos consultivos del Vaticano. Esta apertura representa un giro significativo respecto a los papados anteriores.
Las reacciones fueron diversas. Mientras sectores progresistas celebran la medida como un acto de justicia y actualización doctrinal, otros actores más tradicionales han manifestado su rechazo. En algunos círculos eclesiásticos, se habla incluso de crisis interna.
“El Papa está convencido de que la Iglesia debe reflejar el rostro de toda la humanidad, no solo de una parte”, indicaron fuentes cercanas al Vaticano. Con estas medidas, León XIV inicia su pontificado dejando en claro que pretende un cambio profundo.














