Esta novedosa forma de fumar se convierte en una alternativa que elimina componentes nocivos e incorpora sustancias que ayudan a concentrarse, dormir y hasta perder peso.
En los últimos años, el cigarrillo electrónico ha dejado de ser solo una alternativa al tabaco tradicional para convertirse en una plataforma multifuncional. Empresas innovadoras han comenzado a incorporar compuestos como vitaminas, melatonina e incluso cafeína en sus cartuchos, con el objetivo de ofrecer beneficios adicionales para la salud y el bienestar. Estos dispositivos permiten la inhalación directa de micronutrientes, una tendencia que gana terreno entre quienes buscan optimizar su energía, concentración o descanso sin recurrir a pastillas o bebidas.
Uno de los argumentos a favor de esta práctica es que, al eliminar la combustión, se reducen los agentes tóxicos asociados al cigarrillo convencional, como el alquitrán o el monóxido de carbono. Esto convierte al vapeo funcional en una opción menos perjudicial para quienes ya consumen nicotina o desean un reemplazo con propiedades supuestamente saludables. Además, el uso controlado de ciertas sustancias activas, como la melatonina para dormir o la vitamina B12 para combatir la fatiga, ofrece una experiencia personalizada que se adapta a las necesidades del usuario.
Además, esta tendencia ha sido bien recibida por algunos expertos en bienestar y nutrición, quienes destacan la innovación en la forma de administración de nutrientes. La vía inhalatoria permite una absorción rápida, lo cual es especialmente útil para sustancias como la vitamina B12, la melatonina o ciertos adaptógenos que actúan en momentos específicos del día.
A pesar de las controversias, el cigarrillo electrónico con suplementos representa una intersección entre tecnología, salud y consumo moderno. Para muchos, simboliza una forma de “biohacking” accesible, capaz de mejorar funciones cognitivas o el bienestar diario con solo un par de inhalaciones. Aunque aún falta evidencia científica concluyente, la evolución de estos dispositivos indica que el futuro del vapeo podría estar menos enfocado en el hábito de fumar y más orientado al rendimiento y la salud personalizada.














