Un presunto damnificado en el caso Generación Zoe declaró durante el juicio, admitiendo que él también reclutaba personas para la red. Además, señaló que su denuncia se originó más por frustración y enojo que por otros motivos.
En una nueva audiencia del juicio que se realiza en Salta contra Leonardo Cositorto, líder de Generación Zoe, varios presuntos damnificados declararon, y uno de ellos admitió haber presentado la denuncia por motivos de “enojo” y “frustración”. Este juicio se lleva adelante en el Salón de Grandes Juicios del Poder Judicial de Salta, donde Cositorto enfrenta cargos por 118 hechos de estafas reiteradas y asociación ilícita.
Uno de los testimonios reveló que conoció Generación Zoe a través de capacitaciones virtuales de media coaching ofrecidas por la empresa, lo que lo llevó a sentirse convencido y a recomendar la propuesta a familiares y amigos. Explicó que hablaba sobre la rentabilidad y mencionaba la «Universidad Zoe», el nombre que la organización utilizaba para atraer a los inversores.
El testigo contó que, tras invertir en un «robot» en 2021, llegó a obtener intereses y recibía comisiones por sumar a nuevos participantes. También asistía a eventos organizados por Zoe en distintas ciudades, donde los asistentes disfrutaban de espectáculos con todos los gastos cubiertos. Sin embargo, con nuevas inversiones no logró obtener ganancias, lo que motivó su denuncia por frustración y enojo.
Otro testigo, un empleado del Servicio Penitenciario, aseguró que compró membresías, robots de inversión y la criptomoneda Zoe Cash, pero luego de que se difundieran las denuncias, su billetera virtual quedó sin fondos. Además de Cositorto, están imputados otros miembros de la organización, y el empresario ya fue condenado a 12 años en Corrientes en febrero pasado.














