María Rosa Fugazot se refirió a la dolorosa pérdida de su hijo René Bertrand, compartiendo cómo atraviesa este difícil momento. Explicó que se siente como si estuviera en “piloto automático”, enfrentando la rutina sin poder procesar del todo lo ocurrido. 

René Bertrand falleció hace dos semanas a los 53 años, dejando atrás a dos hijos que encuentran consuelo en los brazos de su abuela, María Rosa Fugazot, cuando extrañan a su padre. La actriz lamentó profundamente que ni sus nietos ni ella misma pudieran despedirse del actor en sus últimos momentos.

Con una fortaleza apenas disimulada para no quebrarse, María Rosa contó que está viviendo en “piloto automático”, incapaz de expresar su dolor plenamente. Describió su sensación como un vacío inmenso, que le impide llorar o gritar, y explicó que aunque sus nietos sienten la presencia de René a través de canciones, aplausos y dibujos, la ausencia física es difícil de aceptar.

René había comenzado a luchar contra un cáncer, pero finalmente falleció debido a un virus invernal. María Rosa recordó con tristeza que pudo acompañar a sus propios padres en su despedida, pero no tuvo la misma oportunidad con su hijo. También expresó su frustración porque sus nietos no pudieron entrar al hospital para darle un último adiós, y contó cómo su nieta la abraza diciendo que, al no tener a su papá, se aferra a ella como un “pedacito” de él. A pesar del dolor, María Rosa se queda con el orgullo de haber criado a un hombre admirable.

novedades