El intendente de Rosario, Pablo Javkin, realizó una grave denuncia al señalar que los responsables de los laboratorios que producen fentanilo estarían vinculados al narcotráfico. La advertencia generó fuerte impacto político y social en medio del contexto de creciente violencia narco que afecta a la ciudad santafesina.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, advirtió que los propietarios de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., actualmente bajo investigación por el caso del fentanilo contaminado, estarían relacionados con redes del narcotráfico. Según expresó, es fundamental determinar si existieron desvíos de esta sustancia hacia el circuito ilegal. La preocupación radica en el posible vínculo entre laboratorios legalmente habilitados y organizaciones delictivas.
Javkin explicó que durante la pandemia de COVID-19 se incrementó la importación de fentanilo en Argentina, y que esta tendencia continuó incluso después de superada la emergencia sanitaria. De acuerdo con datos judiciales, solo dos laboratorios contaban con autorización oficial para importar este opioide, lo que aumenta las sospechas sobre el destino de parte de esa sustancia.
El jefe comunal señaló además antecedentes preocupantes: recordó la explosión ocurrida en 2016 en el laboratorio Apolo, ubicado en el barrio Tablada, cuyos responsables fueron absueltos y solo recibieron como sanción tareas comunitarias. Para Javkin, estos hechos reflejan una red de complicidades que requiere una respuesta firme del Estado.
El intendente calificó el caso como “muy grave” por tratarse de una droga que se usa en pacientes críticos, como los internados en terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Afirmó que el municipio no permitirá la actuación de mafias en Rosario y anunció que se presentarán como querellantes para colaborar activamente en la investigación judicial.














