La pregunta sobre si hay vida más allá de la Tierra es tan antigua como la humanidad misma. Sin embargo, en los últimos años, la ciencia ha dado pasos importantes para tratar de responderla, gracias a los avances en astronomía, astrobiología y exploración espacial.
Uno de los hallazgos más relevantes es la existencia de exoplanetas en la “zona habitable” de otras estrellas. Estos planetas tienen condiciones que podrían permitir la presencia de agua líquida, un elemento esencial para la vida tal como la conocemos.
Además, organismos como la NASA y la Agencia Espacial Europea llevan a cabo misiones específicas para buscar rastros de vida microbiana en lugares como Marte, Europa (una luna de Júpiter) o Encélado (luna de Saturno).
En paralelo, los radiotelescopios de programas como SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) siguen escaneando el espacio en busca de señales artificiales que indiquen la existencia de civilizaciones avanzadas.
Hasta ahora, no se ha detectado evidencia concluyente de vida extraterrestre, pero el consenso científico es que el universo es demasiado grande y diverso como para que estemos solos. De hecho, algunos astrofísicos creen que podríamos tener una respuesta definitiva antes de fin de siglo.
Mientras tanto, la fascinación por los ovnis, ahora llamados oficialmente “fenómenos aéreos no identificados”, mantiene viva la especulación. Ciencia, curiosidad y misterio siguen entrelazados en la búsqueda de compañía en el cosmos.













