La cuarta fecha del Rugby Championship dejó una de las alegrías más grandes para el seleccionado argentino: en un partido vibrante, Los Pumas superaron a Australia y volvieron a demostrar que son capaces de competir de igual a igual con las potencias del hemisferio sur. El triunfo no solo significó un envión anímico para el plantel dirigido por Felipe Contepomi, sino que además modificó la tabla de posiciones y mantiene encendida la ilusión de pelear por el título.
Con el resultado en la mano, Argentina trepó en la clasificación y se consolida en la zona media de la tabla, acortando distancias con los líderes. Nueva Zelanda, como en la mayoría de las ediciones, sigue marcando el ritmo del torneo gracias a su contundencia, mientras que Sudáfrica se mantiene expectante en la lucha por la cima. Los Wallabies, en cambio, sufrieron un golpe duro: la derrota frente a los argentinos los deja en una posición incómoda y con menos margen de error para lo que resta del certamen.
Más allá de los números, la victoria de Los Pumas ratifica un proceso que busca dar un salto de calidad. El equipo mostró carácter, defendió con intensidad y aprovechó los momentos clave para sumar. El público argentino celebró el triunfo como un símbolo del crecimiento de un plantel que, año tras año, suma experiencia y consolida su identidad.
La tabla, tras esta jornada, refleja un torneo todavía abierto, donde cada punto bonus y cada diferencia de tries pueden ser determinantes. Con Nueva Zelanda en la cima, Sudáfrica al acecho y Argentina escalando posiciones, el Rugby Championship promete un cierre apasionante.














