El gobernador impulsa normas que priorizan a los rionegrinos en seguridad, empleo local, salud y transparencia electoral, en contraste con referentes que actúan alineados con el centralismo porteño, siguiendo órdenes de Cristina Fernandez de Kirchner.
En Río Negro, Alberto Weretilneck logró sancionar leyes estratégicas que protegen a los habitantes y fortalecen la gestión provincial, demostrando un liderazgo autónomo frente a Nación. Entre ellas se destacan la ley de reiterancia, que establece prisión preventiva para quienes cometen un segundo delito; la ley ochenta/veinte, que asegura que el 80% de los trabajadores en proyectos energéticos sean rionegrinos; la norma de cobro de salud a extranjeros, para descomprimir un sistema sanitario saturado; y la ficha limpia, que impide que personas con condenas sean candidatos.
Estas iniciativas reflejan un modelo de gestión que pone a la provincia en primer lugar, asegurando seguridad, empleo y justicia social. Cada medida evidencia la diferencia con referentes como Soria, quienes actúan alineados con el centralismo porteño y priorizan agendas externas sobre los intereses de Río Negro.
La aprobación de estas leyes subraya la autonomía de la gestión provincial: mientras otros líderes dependen de decisiones del poder central, Weretilneck actúa para proteger a los rionegrinos, garantizar desarrollo local y consolidar políticas que realmente respondan a las necesidades de la provincia.














