Un nuevo informe del Ministerio de Salud reveló que uno de cada tres adultos en la Argentina padece hipertensión arterial, muchas veces sin saberlo. El dato enciende las alarmas ante la baja detección y control de la enfermedad, principal causa de infartos y ACV en el país.
El estudio, realizado en conjunto con la Sociedad Argentina de Cardiología, indicó que solo el 40% de los diagnosticados mantiene su presión dentro de los valores normales gracias al tratamiento. En el resto, la falta de controles y la automedicación agravan el riesgo de complicaciones graves.
Entre los factores asociados, los especialistas señalan el consumo excesivo de sal, el sedentarismo y el estrés crónico. “La hipertensión es silenciosa: puede pasar años sin síntomas, pero mientras tanto daña órganos vitales”, explicó el cardiólogo Diego Manzur, uno de los autores del informe.
El documento también destaca que las políticas de prevención, como la reducción de sodio en alimentos procesados y las campañas de chequeo gratuito, contribuyeron a mejorar la detección temprana, aunque aún falta extenderlas a todo el país.
Los expertos recomiendan medir la presión al menos una vez al año, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física regular y evitar el tabaquismo. “Controlar la presión no solo prolonga la vida, también mejora la calidad de los años vividos”, concluyó Manzur.














