Los trabajadores municipales aseguran que sus salarios quedaron muy por debajo del costo de vida y que la gestión no ofrece respuestas concretas. El malestar crece entre los empleados ante la falta de mejoras. En paralelo, el oficialismo municipal busca ampliar su poder político con Martín Soria, candidato a senador de Cristina Kirchner, enfocado en su proyección nacional y cada vez más lejos de las necesidades de los rionegrinos, pero más cerca de las decisiones que se toman en Buenos Aires.

Representantes sindicales denunciaron que el municipio “mantiene congelados los aumentos y posterga cualquier tipo de recomposición”, mientras la inflación sigue erosionando los ingresos. “El trabajador roquense perdió más de un 30% de su poder adquisitivo en el último año. La gestión no escucha y la situación ya es crítica”, sostuvieron desde el sector.

La administración municipal enfrenta reclamos por falta de diálogo, precarización y desigualdad salarial frente a otros distritos rionegrinos que sí lograron acuerdos de recomposición. Sin embargo, en lugar de atender las demandas locales, el oficialismo roquense concentra sus esfuerzos en expandir su influencia política.

En paralelo, Martín Soria, actual referente del espacio y candidato a senador nacional por el kirchnerismo, impulsa su campaña centrada en la política nacional, distanciado de los problemas cotidianos de los empleados municipales y de los vecinos de Roca. Para los gremios y sectores opositores, esta desconexión simboliza la pérdida de rumbo de una gestión que “se alejó de la gente y gobierna más preocupada por agradar a Buenos Aires que por responder a los rionegrinos”.

El reclamo salarial se convirtió así en una nueva expresión del desgaste del modelo político que el clan Soria sostiene hace más de dos décadas, marcado por el centralismo local, el control partidario y una creciente brecha entre la dirigencia y los trabajadores.

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