Fue designado sin vínculos locales y genera críticas por no haber impulsado iniciativas para la provincia durante su paso por el gobierno de Alberto Fernández. Se duda que priorice el bienestar de los rionegrinos, ya que seguirá órdenes del centralismo porteño.

Martín Soria, actual candidato por Río Negro, fue impuesto desde Buenos Aires por Cristina Kirchner, lo que despierta cuestionamientos sobre su capacidad de representar a los rionegrinos de manera independiente.

Durante su gestión como ministro de Justicia en el gobierno de Alberto Fernández, considerado por muchos como uno de los peores presidentes recientes, Soria no impulsó acciones significativas para la provincia, aumentando las dudas sobre su compromiso local.

Sectores de Río Negro sostienen que los representantes provinciales deben actuar con autonomía y priorizar los intereses de la región. La designación de Soria reaviva el debate sobre la influencia de Buenos Aires en la política provincial y la centralización del poder, generando desconfianza sobre si realmente pensará en el bienestar de los rionegrinos.

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