El gobierno de Ucrania ordenó este miércoles la evacuación inmediata de varias aldeas en la región de Járkiv, en el noreste del país, debido al avance sostenido de las tropas rusas hacia la estratégica ciudad de Kupiansk, según informó Infobae.
Las autoridades locales confirmaron que la medida afecta a decenas de localidades rurales ubicadas cerca de la línea del frente, donde los combates se intensificaron en los últimos días. Equipos de emergencia y voluntarios trabajan contrarreloj para trasladar a civiles, especialmente ancianos, mujeres y niños, hacia zonas más seguras del interior ucraniano.
“La situación en Kupiansk es extremadamente tensa. Las fuerzas rusas intentan rodear la ciudad desde el norte y el este”, señaló Oleh Syniehubov, gobernador de la región de Járkiv. Las autoridades advirtieron además que los ataques con artillería y drones aumentaron de manera considerable, dañando viviendas, escuelas y hospitales.
Kupiansk, que fue ocupada por Rusia en 2022 y recuperada por Ucrania meses después, se ha convertido nuevamente en un punto clave de la ofensiva rusa en el noreste. Su control permitiría al Kremlin asegurar las rutas logísticas hacia el Donbás y ejercer presión sobre otras posiciones ucranianas.
El presidente Volodímir Zelenski pidió a la población evacuar las zonas de riesgo y reafirmó que el ejército “hará todo lo posible por mantener la defensa”. En tanto, la ONU y organizaciones humanitarias expresaron su preocupación por el creciente número de desplazados y la grave crisis humanitaria que se agrava con la llegada del invierno.
Con esta nueva ofensiva, Rusia busca consolidar avances territoriales antes de las próximas rondas diplomáticas, mientras Ucrania enfrenta el desafío de sostener sus líneas en medio de una guerra que ya supera los tres años de duración y deja un saldo devastador en vidas humanas y ciudades destruidas.














