El exministro de Justicia vuelve al centro de la escena mientras distintos sectores reavivan objeciones vinculadas a su administración y a los recursos utilizados en el evento municipal de 2018. Su proyección nacional, destacada por el propio Alberto Fernández, encendió movimientos para intentar frenarlo.
Martín Soria volvió a quedar en el centro de la escena política a partir de las impugnaciones que surgieron por presuntos sobresueldos y por el manejo de fondos vinculados a la Fiesta de la Manzana. Estas objeciones, reactivadas por distintos sectores, retomaron cuestionamientos que ya habían circulado en torno a su desempeño público.
Las críticas se concentraron especialmente en los recursos utilizados durante la edición 2018 del evento municipal, un punto que sectores opositores volvieron a poner bajo observación. La referencia a posibles irregularidades reabrió el debate sobre la administración de fondos en ese período.
En paralelo, la figura de Soria tuvo un impulso en términos nacionales, luego de que el expresidente Alberto Fernández destacara su proyección dentro del panorama político. Ese respaldo generó nuevas tensiones y motivó movimientos destinados a frenar su crecimiento.
Como consecuencia de este escenario, las impugnaciones se convirtieron en un elemento central del debate que rodea al exministro de Justicia. La combinación entre cuestionamientos locales y atención nacional volvió a instalar su nombre en la agenda política.














