El gobernador mendocino hizo hincapié en la necesidad de contar con «convicciones políticas firmes» para avanzar con la agenda minera. “Los contextos son cambiantes, pero ahí se ven las convicciones de los dirigentes”, afirmó el mandatario.

Alfredo Cornejo destacó el rumbo minero que adoptó Mendoza y defendió la estrategia provincial como una política de desarrollo de largo plazo. El gobernador sostuvo que la agenda minera no se impulsa “contra nadie”, sino “en favor de la provincia”, y remarcó que el objetivo central es ampliar oportunidades productivas, generar empleo y consolidar nuevas fuentes de inversión en un contexto económico desafiante.

En sus declaraciones, Cornejo hizo hincapié en la necesidad de contar con “convicciones políticas firmes” para avanzar en este tipo de decisiones, especialmente cuando se trata de sectores que suelen generar debate público. “Los contextos son cambiantes, pero ahí se ven las convicciones de los dirigentes”, afirmó, aludiendo a la importancia de sostener una orientación clara y consistente, más allá de las coyunturas y presiones del momento.

El mandatario planteó que Mendoza necesita diversificar su matriz productiva y que la minería puede convertirse en una herramienta clave para fortalecer la economía provincial. En esa línea, defendió un esquema de desarrollo que combine inversión privada, controles estatales y criterios de sostenibilidad, con foco en evitar que la provincia quede rezagada frente a otras jurisdicciones que ya avanzan con proyectos de gran escala.

Desde el gobierno provincial sostienen que el desafío es construir consenso y garantizar que la actividad se realice bajo estándares estrictos, con reglas claras y previsibilidad. Para Cornejo, avanzar con la minería implica tomar decisiones que definan el futuro económico de la provincia, y por eso insistió en que se trata de una política estratégica: no como una disputa ideológica, sino como una apuesta concreta al crecimiento y al desarrollo mendocino.

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