El secretario de Estado de Estados Unidos expuso ante el Congreso una estrategia escalonada que combina control económico, recuperación productiva y un proceso de reconciliación política, en medio del escenario abierto tras la caída de Nicolás Maduro.
Marco Rubio enumeró tres fases que, según explicó, guían la estrategia de Estados Unidos frente a la transición política en Venezuela. El funcionario subrayó que el objetivo inmediato es evitar un colapso institucional y social: “El primer paso es la estabilización; no queremos que caiga en el caos”, sostuvo ante el Congreso, al justificar la política de presión y el esquema de “cuarentena” aplicado sobre el país.
En esa primera etapa, Rubio afirmó que Washington busca sostener el control económico como herramienta central de la estabilización, con acciones directas sobre el petróleo venezolano. En su exposición, aseguró que Estados Unidos avanzará con incautaciones y con un acuerdo para tomar el crudo que permanece almacenado: entre 30 y 50 millones de barriles, que serían vendidos “a precio de mercado”, y cuyos fondos quedarían bajo un esquema de gestión internacional con supervisión estadounidense para evitar que terminen en manos del régimen.














