Dos accidentes ferroviarios ocurrieron en Cataluña: uno en Barcelona con víctimas y otro en Girona sin heridos, en medio de fuertes tormentas.

Un tren de la línea R4 de Rodalies descarriló en la zona de Gélida, en Barcelona, luego de que un muro de contención se derrumbara sobre las vías. El impacto provocó la muerte del maquinista y dejó al menos 20 pasajeros heridos, cuatro de ellos en estado grave. El hecho activó un amplio operativo de emergencia con ambulancias y bomberos.

Horas más tarde, otro tren descarriló en la provincia de Girona tras la caída de rocas sobre las vías producto del temporal. En ese caso viajaban diez pasajeros y no se registraron lesionados. Ambos siniestros se suman al reciente choque de trenes en Adamuz, que dejó decenas de víctimas fatales, y refuerzan la hipótesis de que las intensas lluvias influyeron en los accidentes.

novedades