El presidente francés rechazó las acciones de Estados Unidos e Israel y apuesta por una postura intermedia.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, sostuvo que las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán se llevaron a cabo “al margen del derecho internacional” y, por lo tanto, no cuentan con el respaldo de París. La postura marca distancia tanto de la administración de Donald Trump como del gobierno israelí, y posiciona a Francia en una “tercera vía” que prioriza la contención y la defensa de intereses europeos.
Pese a su rechazo político a la ofensiva, Macron ordenó un despliegue militar inédito para resguardar activos franceses y la seguridad regional. El portaaviones Charles de Gaulle fue enviado al Mediterráneo tras interrumpir ejercicios en Suecia, mientras que la fragata Languedoc y sistemas de defensa antiaérea adicionales fueron trasladados a Chipre, luego del ataque contra la base británica de Akrotiri.
La tensión se incrementó tras un ataque con drones que provocó daños materiales en un hangar de una base naval francesa en Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos. Además, el mandatario anunció vuelos de repatriación para ciudadanos franceses desde zonas de conflicto hacia París. La posición de Francia, sumada a la negativa de España a ceder bases militares, evidencia un intento europeo de evitar una escalada bélica de mayor alcance.














