El mandatario estadounidense hizo polémicas declaraciones en un contexto de apagones y dificultades económicas en el país caribeño.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que sería “un gran honor” para él “tomar” Cuba, durante una declaración ante periodistas en el Despacho Oval. Luego, aclaró que se refería a “liberarla o tomarla”.
Las expresiones se dieron en medio de un escenario complejo en la isla, que atraviesa una crisis energética con apagones generalizados y problemas estructurales en su sistema eléctrico, lo que agrava la situación económica.
El vínculo entre ambos países sigue marcado por décadas de tensiones desde la revolución de 1959, con sanciones y embargo económico. En este contexto, las declaraciones reavivan el debate internacional sobre la política de Washington y su impacto en la población cubana.














