Keir Starmer confirmó que su país no participará en la medida y buscará garantizar la libre navegación junto a aliados europeos.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, aseguró que su gobierno no participará en el bloqueo del Estrecho de Ormuz y afirmó que ya trabaja de manera urgente con Francia, España y otros socios internacionales para conformar una coalición destinada a proteger la libertad de navegación en esa vía estratégica. La declaración fue realizada a través de sus redes sociales, donde también remarcó que Estados Unidos no puede imponer cómo otros países deben manejar sus asuntos.
La postura británica se mantiene en línea con la estrategia que Starmer sostiene desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, basada en evitar una intervención militar directa y promover una salida diplomática. Días atrás, el mandatario celebró el alto el fuego entre ambos países y señaló que el objetivo central debe ser alcanzar un final duradero para la guerra.
Aunque busca una pronta reapertura y seguridad en el estrecho para estabilizar los mercados energéticos, Starmer enfrenta cuestionamientos internos por permitir que Estados Unidos utilice bases británicas en sus operaciones, una decisión que ha generado críticas dentro del propio Reino Unido.














