El balance municipal del ejercicio 2025 arrojó un rojo de más de 5.400 millones de pesos, el tercer déficit de la gestión de María Emilia Soria, en un año marcado por el aumento del gasto y una fuerte presión sobre el bolsillo de los contribuyentes.
Los números del balance son contundentes: el municipio recaudó 53.720 millones de pesos y gastó 59.132 millones, lo que arroja un déficit de 5.412 millones. Es decir, por cada 100 pesos que ingresaron, la gestión gastó casi 110. Se trata del tercer ejercicio negativo en la intendencia de Soria, rompiendo con la tendencia superavitaria que había caracterizado a las gestiones de la familia desde su llegada al poder en 2003.
Uno de los capítulos más llamativos es el de las tasas municipales: en 2024 los vecinos pagaron 5.294 millones de pesos, mientras que en 2025 esa cifra trepó a 11.245 millones, un aumento del 112% que triplicó la inflación anual del 31,5%. En paralelo, un estudio comparativo entre municipios de Río Negro y Neuquén reveló que la gestión Soria paga el asfalto de repavimentación entre 35 y 40 millones de pesos por cuadra, mientras que Neuquén paga entre 23 y 25 millones por cuadra de asfalto nuevo, una diferencia que puede superar el 50%.
A esa situación se suma el plan vial que prevé que las obras las paguen los vecinos: el presupuesto 2026 contempla ingresos por contribuciones de mejoras de 7.647 millones de pesos, un salto del 8.900% respecto a los 85 millones presupuestados en 2025. En barrios como Quintu Panal, los frentistas deberán pagar hasta 78 millones de pesos por cuadra, con cuotas que rondan los 500 mil pesos mensuales durante cuatro años. Con tres ejercicios negativos en cuatro años, la pregunta que empieza a circular ya no es si el déficit fue puntual, sino cómo se piensa revertirlo.












