El Gobierno de Cuba aseguró que la reciente caída del Sistema Eléctrico Nacional ocurrió en un contexto de fuerte presión económica y energética por parte de Estados Unidos.
El canciller Bruno Rodríguez afirmó que las sanciones afectan el abastecimiento de combustible y agravan la crisis que atraviesa el país.
A través de sus redes sociales, Rodríguez sostuvo que Washington mantiene un “cerco” sobre el sector energético cubano y cuestionó que las medidas impacten en miles de familias, hospitales y el suministro de alimentos. Además, acusó al gobierno estadounidense de impulsar un castigo económico con el objetivo de debilitar al país.
Según informó la empresa estatal Unión Eléctrica, el servicio fue restablecido luego del tercer apagón de alcance nacional registrado en menos de dos semanas. Las autoridades también señalaron que la crisis responde a la escasez de combustible y al deterioro de la infraestructura eléctrica, integrada por centrales termoeléctricas con años de funcionamiento y escaso mantenimiento.












