Un sismo de magnitud 7,4 golpeó el oeste de Colombia y provocó graves daños en viviendas, hospitales, escuelas y rutas. El Gobierno declaró el estado de “desastre nacional” y varias regiones activaron la alerta roja hospitalaria ante la llegada masiva de heridos.
El terremoto tuvo epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, a 103 kilómetros de profundidad, y fue seguido por al menos 21 réplicas. Las autoridades informaron 130 personas fallecidas, alrededor de 570 heridas y 1575 viviendas afectadas. También se registraron daños en 18 centros de salud, 52 establecimientos educativos, 17 centros comunitarios y 18 vías.
La emergencia alcanzó a distintas ciudades del país, entre ellas Pereira, Manizales, Cali y Quibdó. En Cali se reportaron más de 380 heridos y al menos 19 estructuras con personas que podrían haber quedado atrapadas, por lo que se solicitaron equipos de rescate a Bogotá y Medellín. Además, seis aeropuertos permanecían fuera de servicio para vuelos comerciales debido a daños en sus instalaciones.
El Gobierno colombiano desplegó equipos de emergencia y funcionarios en las zonas más afectadas, mientras continúan las tareas de rescate y evaluación de infraestructura. El movimiento también se sintió en Bogotá, Ecuador y Panamá, y provocó interrupciones del suministro eléctrico en varios departamentos del suroeste del país.












