La Superintendencia de Servicios de Salud dio de baja a 18 entidades del registro oficial de obras sociales y prepagas, tras detectar incumplimientos, falta de afiliados activos o ausencia de la documentación requerida.
La medida se enmarca en un proceso de control y depuración del sistema de salud, orientado a garantizar que las entidades registradas cumplan con los requisitos establecidos por la normativa vigente. El organismo detectó irregularidades en el funcionamiento de las entidades excluidas.
Entre los motivos que llevaron a la baja se encuentran la falta de afiliados activos, incumplimientos en las obligaciones correspondientes y la ausencia de documentación que respalde su actividad. La exclusión del registro implica que estas entidades ya no pueden operar dentro del sistema.
La decisión forma parte de las tareas de fiscalización que lleva adelante el organismo para ordenar el sistema de salud y asegurar el cumplimiento de las condiciones exigidas a las obras sociales y las empresas de medicina prepaga.













