El Gobierno nacional admitió que parte de los fondos que aportan los impuestos a los combustibles se utiliza dentro del esquema fiscal, mientras las rutas 22 y 151 de Río Negro siguen deteriorándose y la provincia reclama que el traspaso venga acompañado de los recursos para conservarlas.
El Gobierno nacional reconoció que los fondos recaudados por los impuestos vinculados al combustible no se destinan en su totalidad al mantenimiento vial. Según explicó el propio Ejecutivo, una parte de esos recursos es utilizada dentro del esquema fiscal nacional, en lugar de aplicarse íntegramente a la conservación de las rutas.
El reconocimiento impacta de lleno en Río Negro, donde las rutas nacionales 22 y 151 continúan registrando un fuerte deterioro y acumulan reclamos por la falta de mantenimiento. Ambas trazas dependen del Gobierno nacional y son clave para la conectividad y la producción de la provincia.
En ese contexto, el Gobierno provincial viene solicitando que, junto con el traspaso de estas rutas a la órbita provincial, se transfieran también los recursos necesarios para su conservación. El planteo de Río Negro apunta a que la provincia no reciba las rutas sin los fondos correspondientes para mantenerlas.
El pedido rionegrino es que el mantenimiento de las rutas esté acompañado por los recursos que aportan los contribuyentes al cargar combustible. La provincia sostiene que no tiene sentido hacerse cargo de los corredores sin contar con el financiamiento necesario para evitar que se sigan deteriorando.













