Bezalel Smotrich exigió la expulsión del embajador David Quarrey luego del endurecimiento de las políticas de Londres hacia la actuación militar y los asentamientos en la región.
El funcionario de la administración israelí arremetió contra la representación británica a través de la red social X tras exigir la salida inmediata del diplomático en Tel Aviv. Las declaraciones surgieron en respuesta al giro adoptado por el Gobierno del Reino Unido, al que acusó de sostener posturas sesgadas y recurrir a maniobras exteriores para opacar problemas económicos internos. El cruce concluyó con un mensaje en el que el ministro dio por superada la etapa del Mandato Británico.
El conflicto responde al progresivo deterioro de los vínculos bilaterales tras el inicio de las operaciones militares en la Franja de Gaza y la expansión de colonias en Cisjordania. Frente a estas acciones, las autoridades británicas catalogaron de ilegales los asentamientos e impusieron sanciones operativas como la suspensión de licencias de exportación de armamento y la paralización del tratamiento para la actualización de un acuerdo de libre comercio entre ambas partes.
La posición de la administración británica responde al respaldo explícito a la solución de dos Estados e incluyó cuestionamientos directos a los episodios de violencia en los territorios en disputa. Las medidas de presión económico-comerciales impulsadas desde la capital británica profundizaron la distancia política entre los dos gobiernos y llevaron el vínculo bilateral a uno de los puntos más complejos de las últimas décadas.












