Los médicos de cabecera iniciaron una medida de fuerza en todo el país en rechazo a una resolución que, según afirman, reduce sus ingresos y empeora las condiciones laborales.
El conflicto se desató tras la publicación de la Resolución 2026-1107-INSSJP-DE, que modifica el esquema de pagos dentro del organismo. Aunque la normativa eleva la cápita a $2.100 por afiliado, los profesionales sostienen que ese incremento es engañoso, ya que elimina conceptos clave como el pago por consulta presencial, que permitía facturar hasta 140 atenciones mensuales, además de absorber múltiples prestaciones dentro de un monto fijo.
Desde el sector denuncian que el nuevo sistema implica “más trabajo y menos ingresos”, al tiempo que elimina incentivos económicos ligados a formación y capacitación. La medida profundiza la crisis en el PAMI y afecta la atención de miles de afiliados, mientras crece la tensión por la falta de respuestas oficiales.














