Tras 44 años, los restos de Mario Alancay, Ramón Fabián y Bernardino Campos, tres soldados salteños caídos en combate, descansan en un mausoleo construido por la Municipalidad en el cementerio San Antonio de Padua.
Durante 44 años, los restos de tres héroes salteños de la Guerra de Malvinas permanecieron en nichos comunes del cementerio San Antonio de Padua, sin el reconocimiento que merecían. Fue la gestión de Emiliano Durand la que impulsó la construcción de un mausoleo para que Mario Rolando Alancay, Ramón Vicente Fabián y Bernardino Isidoro Campos, soldados de la Armada Argentina caídos en combate, descansen en un lugar digno y sean recordados como corresponde.
El acto contó con la presencia de familiares de los héroes, sobrevivientes del Crucero ARA General Belgrano y representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. En un momento cargado de emoción, Durand pidió perdón en nombre de todos por tanto tiempo de espera y reivindicó el valor de quienes dieron su vida por la patria. «Que hayan dado la vida por algo mayor, que es la Patria, el destino común que tenemos todos como argentinos, merece ser reconocido y honrado», expresó el intendente.
El mausoleo fue construido por el equipo de obras menores de la Municipalidad en tan solo 25 días y se encuentra en el ingreso del cementerio, bajo un algarrobo, con llama votiva, cadenas, luces y mástiles. Los tres nombres que durante décadas permanecieron en el anonimato de un nicho común hoy tienen un lugar propio en la memoria de la ciudad. Una ciudad que, cuando gobierna quien escucha y se hace cargo, también sabe honrar a los suyos.














