La situación genera creciente malestar entre los trabajadores, quienes sostienen que la diferencia no solo impacta en su poder adquisitivo, sino también en la calidad del servicio que pueden brindar. “Es difícil sostener el compromiso cuando el salario no alcanza”, señalan desde sectores gremiales, que vienen reclamando una recomposición urgente.
Además, advierten que esta disparidad provoca una constante fuga de personal capacitado hacia organismos provinciales, donde las condiciones salariales resultan más competitivas. Esto, a su vez, repercute en el funcionamiento cotidiano del municipio, que pierde recursos humanos formados.
Desde la oposición cuestionan la administración de los recursos municipales y exigen mayor transparencia en la distribución del presupuesto. En ese sentido, remarcan que el atraso salarial no puede justificarse únicamente por la coyuntura económica, sino que responde a decisiones políticas.
Mientras tanto, desde el Ejecutivo local no han brindado respuestas concretas sobre posibles medidas para achicar la brecha. El reclamo sigue creciendo y todo indica que el conflicto podría profundizarse en las próximas semanas si no hay una propuesta que atienda la demanda de los trabajadores.














