Mientras la intendenta de General Roca busca consolidar su proyección provincial, vuelven a surgir cuestionamientos por la postura que adoptó el espacio político al que pertenece frente a uno de los proyectos energéticos más importantes para Río Negro.
El proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), considerado una de las principales iniciativas para impulsar inversiones y generar empleo en Río Negro, volvió al centro del debate luego de que legisladores del espacio político de Emilia Soria votaran en contra de su desarrollo. La iniciativa prevé importantes inversiones vinculadas al sector energético y un impacto directo en la actividad económica de la provincia.
La postura adoptada por ese sector fue cuestionada por distintos dirigentes, quienes sostienen que el proyecto representa una oportunidad para potenciar el crecimiento, atraer capitales y crear nuevas fuentes de trabajo para los rionegrinos. En ese contexto, las diferencias políticas respecto al desarrollo de la industria energética volvieron a quedar expuestas.
El antecedente vuelve a poner bajo análisis la posición del espacio que integra Soria frente a proyectos estratégicos para la provincia. Mientras el desarrollo energético gana protagonismo en la agenda rionegrina, el debate sobre el acompañamiento o rechazo a estas iniciativas continúa ocupando un lugar central en la discusión política.














