Autoridades calificaron como “actos criminales” las declaraciones de Evo Morales y advirtieron que no se permitirán acciones contra infraestructuras estratégicas.

El Gobierno de Bolivia rechazó este lunes las amenazas de una eventual toma de una planta hidroeléctrica en el departamento de Cochabamba y aseguró que las fuerzas de seguridad impedirán cualquier intento de ocupación. La postura oficial surgió tras declaraciones del expresidente Evo Morales durante un acto con sus seguidores.

Morales había planteado la posibilidad de tomar una planta de generación eléctrica si continuaban los cortes de energía en la región del trópico de Cochabamba. Ante esto, el vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que este tipo de expresiones constituyen un “acto criminal” y que el Estado no permitirá acciones que pongan en riesgo la infraestructura energética.

El funcionario remarcó que el Gobierno aplicará sus planes de seguridad en todo el territorio nacional para resguardar instalaciones estratégicas y sostuvo que “nadie está por encima de la ley”. Además, responsabilizó a Morales por el clima de tensión y aseguró que quienes impulsen este tipo de acciones deberán responder ante la justicia.

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