El Gobierno nacional reconoció que parte de los recursos del Sistema Vial Integrado (SisVial), financiado con el impuesto a los combustibles y destinado a obras viales, está siendo utilizado por el Ministerio de Economía para contribuir al equilibrio fiscal. La admisión se produjo mientras distintas provincias reclaman por el deterioro de las rutas nacionales y la falta de inversiones.
La situación tiene especial impacto en Río Negro, donde las rutas nacionales 22 y 151 continúan en el centro de los reclamos por su estado y por obras pendientes. La Provincia negocia con Nación un eventual traspaso de ambos corredores, pero exige que previamente se garanticen condiciones legales y recursos para poder hacerse cargo de su mantenimiento.
El ministro de Obras Públicas rionegrino, Alejandro Echarren, afirmó que la Provincia solicitó recibir parte de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles para poner las rutas en condiciones, pero aseguró que hasta el momento la respuesta nacional fue negativa. Según explicó, el 28,58% de la distribución primaria de ese tributo tiene como destino la infraestructura vial.
El contraste vuelve a poner en discusión las prioridades de inversión: mientras Nación reconoce que utiliza parte de los fondos viales para sostener el equilibrio de sus cuentas, Río Negro reclama recursos para recuperar corredores fundamentales para la producción, el turismo y la circulación cotidiana. En paralelo, la Provincia continúa financiando proyectos sobre su propia red vial, como la repavimentación de las rutas provinciales 6 y 8.












