El indicador que mide la confianza de los mercados en la deuda argentina volvió a subir este viernes y trepó por encima de los 530 puntos básicos, en una jornada marcada por la caída de los bonos y un contexto financiero de mayor tensión.
El riesgo país registró un alza cercana al 24% en lo que va de agosto, alcanzando su máximo valor en tres meses. Según los analistas, los bonos argentinos profundizaron sus pérdidas por factores internos, en un escenario de mayor cautela por parte de los inversores.
La suba del indicador se dio en el marco de un clima económico complejo, con los mercados atentos a la evolución de las principales variables y a las señales que envía el Gobierno respecto del rumbo económico. La consultora Portfolio Personal Inversiones vinculó la caída de los títulos con factores propios del mercado local.
En paralelo, una encuesta de AtlasIntel reveló que el desempleo pasó a ser la principal preocupación económica de los argentinos, por encima de la inflación. El relevamiento reflejó además una baja en la aprobación de la gestión del Gobierno nacional, en un contexto de creciente atención sobre la marcha de la economía.












