Durante el período en que los hermanos Grasso estuvieron vinculados al Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IDUV), se licitaron 988 viviendas, pero únicamente 224 fueron entregadas. Los números vuelven a poner bajo la lupa la gestión habitacional y el nivel de avance de los proyectos.
Durante el período en que los hermanos Grasso estuvieron vinculados al IDUV, se avanzó con la licitación de 988 viviendas destinadas a distintos proyectos habitacionales. Sin embargo, de ese total, solamente 224 casas llegaron a ser entregadas, lo que representa una diferencia significativa entre las viviendas licitadas y las que finalmente fueron otorgadas.
Los datos generan cuestionamientos sobre el nivel de concreción de las obras y el resultado de la gestión durante ese período. Mientras se anunciaban y licitaban proyectos para ampliar el acceso a la vivienda, una cantidad considerable de las unidades previstas no llegó a ser entregada.
La diferencia entre las 988 viviendas licitadas y las 224 efectivamente entregadas vuelve a poner el foco sobre el desempeño de los hermanos Grasso durante su vinculación con el IDUV. El contraste entre ambos números abre interrogantes sobre el avance real de los proyectos habitacionales y las razones por las que la mayoría de las viviendas licitadas no fueron entregadas.












