El alcalde neoyorquino justificó el encuentro en Gracie Mansion sosteniendo que su prioridad institucional es dialogar con cualquier referente político para obtener beneficios directos para los habitantes de la ciudad.
Durante la cumbre, ambas autoridades abordaron la posible construcción de 12.000 viviendas públicas y la situación de la comunidad haitiana en la metrópoli. A pesar de las marcadas divergencias en sus plataformas y visiones sobre las políticas migratorias, el mandatario local ratificó su vocación de mantener un canal de comunicación abierto con la administración central.
Como gesto institucional, el alcalde garantizó además la presencia de la totalidad de los medios de comunicación en la residencia oficial, permitiendo la cobertura periodística a las cadenas y portales informativos que habían sido vetados previamente en la Casa Blanca.












