La provincia de La Pampa lanzó una estrategia para convertirse en un polo de proveedores de la industria petrolera y gasífera que opera en Neuquén, con incentivos fiscales y financiamiento como principales herramientas.
La Pampa puso primera en su plan para aprovechar el boom de Vaca Muerta. La idea es clara: si Neuquén es el epicentro de la actividad petrolera y gasífera, la provincia vecina quiere ser la que abastece, transporta y da soporte a todo eso. Para eso, las autoridades pampeanas están saliendo a buscar empresas que quieran instalarse en la región y operar como proveedores de la industria energética.
La estrategia no es solo de boca para afuera: incluye beneficios fiscales concretos y líneas de financiamiento para atraer compañías. Además, el plan contempla inversiones por más de 43 millones de dólares en parques solares, lo que le da una pata de energía renovable al proyecto. El foco está puesto en la industria y la logística, dos sectores clave para sostener el ritmo de extracción que tiene Vaca Muerta.
El movimiento de La Pampa tiene sentido geográfico y económico: está bien ubicada para funcionar como base de operaciones y tiene terreno disponible para crecer. Según Clarín, la provincia busca posicionarse antes de que otros se adelanten y capturar una porción del negocio que genera la formación más importante del país.













