El psicólogo y escritor argentino Gabriel Rolón reflexionó sobre cómo las personas tienden a idealizar el pasado o a postergar su bienestar esperando un futuro mejor.
Gabriel Rolón planteó una idea que muchos reconocen pero pocos se animan a decir en voz alta: hay momentos en que uno prefiere el recuerdo de haber sido feliz antes que vivir la felicidad en el presente. El psicólogo señaló que esta tendencia es más común de lo que parece y que tiene consecuencias reales en cómo las personas viven su día a día.
Según Rolón, el problema está en que idealizamos lo que fue o ponemos todas las fichas en lo que vendrá, y así el presente queda siempre en un segundo plano. «Lo que fue ya está perdido», sostuvo, apuntando a que aferrarse al pasado no devuelve nada, pero sí puede robarle espacio a lo que está pasando ahora.
La reflexión del profesional invita a preguntarse en qué momento dejamos de vivir para empezar a recordar o a esperar.













