La interna del Partido Justicialista de Santa Cruz volvió a quedar marcada por fuertes acusaciones entre distintos sectores del peronismo provincial, en medio de denuncias por falta de transparencia y decisiones cerradas dentro de la conducción partidaria. El conflicto volvió a exponer la crisis política que atraviesa el espacio.
En las últimas semanas, agrupaciones y dirigentes del PJ santacruceño cuestionaron públicamente el proceso interno impulsado por las autoridades partidarias y denunciaron irregularidades vinculadas a la presentación de listas, entrega de padrones y suspensión de afiliados. Sectores opositores hablaron de “falta de democracia interna” y acusaron intentos de impedir la participación de espacios disidentes dentro del partido.
Las críticas también apuntaron contra prácticas asociadas a estructuras cerradas de conducción y manejos políticos concentrados en los mismos dirigentes históricos del peronismo provincial. En distintos comunicados, referentes partidarios cuestionaron la continuidad de lógicas que —según señalaron— terminaron debilitando al PJ santacruceño y profundizando su dependencia del kirchnerismo duro.
El escenario de tensión se da además en medio del proceso de reorganización del justicialismo provincial rumbo a las próximas elecciones internas. Mientras crecen los reclamos por mayor apertura y participación, la disputa volvió a dejar expuestas las divisiones que atraviesan al peronismo santacruceño tras años de crisis política y pérdida de liderazgo en la provincia.














