Miles de personas marcharon hacia el centro político del país para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. Hubo incidentes, detenidos y un fuerte operativo de seguridad.

Una multitudinaria movilización de campesinos, mineros y trabajadores afiliados a la Central Obrera Boliviana terminó este miércoles en enfrentamientos con la Policía en el centro de La Paz. La protesta, considerada una de las más numerosas desde el inicio de la crisis, tuvo como principal reclamo la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. Los manifestantes recorrieron varios kilómetros desde la ciudad de El Alto e intentaron llegar a la plaza Murillo, donde se concentran las principales instituciones del poder político boliviano.

Las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio operativo para impedir el avance de la marcha y utilizaron gases lacrimógenos y otros elementos disuasivos. Durante la protesta también se registraron detonaciones de petardos y cargas de dinamita, mientras columnas de humo cubrían distintos sectores del centro paceño. Los disturbios ocurrieron en medio de una crisis que ya supera los 40 días y que ha provocado bloqueos de rutas, problemas de abastecimiento y aumentos de precios en diferentes regiones del país.

Entre los detenidos figura Vicente Salazar, uno de los principales referentes de las movilizaciones. Su arresto generó fuertes reclamos entre los manifestantes, que denunciaron una persecución contra los líderes de la protesta y exigieron su inmediata liberación. El conflicto, que comenzó con demandas vinculadas a la situación económica, sumó en las últimas semanas reclamos políticos cada vez más contundentes contra el Gobierno.

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