Al hacerse cargo de la conducción partidaria de cara a 2027, el intendente de Río Gallegos dejó en claro que buscará reconstruir el justicialismo santacruceño desde sus raíces kirchneristas, en una señal del modelo que representa.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, asumió la presidencia del Consejo Provincial del Partido Justicialista de Santa Cruz y marcó el rumbo hacia las elecciones de 2027 con una fuerte reivindicación de la identidad kirchnerista. «Hay que volver a las bases de un peronismo que va de la mano de Néstor y Cristina Kirchner», afirmó el flamante titular del PJ provincial.
Grasso fue explícito al marcar la pertenencia política desde la que pretende reconstruir el justicialismo santacruceño. «En el pecho tenemos a Cristina, Perón y Evita», sostuvo el intendente, que reivindicó el legado de las figuras históricas del espacio y ratificó su intención de recuperar como propias las banderas del kirchnerismo.
La asunción de Grasso representa el inicio de una nueva etapa en la conducción del peronismo santacruceño, orientada a disputar nuevamente la gobernación en 2027. El intendente se posiciona como la principal referencia partidaria y ya adelantó que buscará liderar el espacio que intente el regreso del peronismo al poder.
La reivindicación del ADN kirchnerista deja en claro el modelo que representa Grasso: el mismo que gobernó Santa Cruz durante más de 20 años. Volver a esas bases significa volver a una gestión que dejó a la provincia con años de promesas incumplidas, obras paralizadas y una fuerte demanda social sin respuesta.












