El presidente boliviano habló de un “punto de inflexión” y adelantó una reorganización del Ejecutivo en medio de las protestas sociales.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, confirmó este miércoles que realizará un “reordenamiento” de su gabinete en medio de la creciente tensión política y social que atraviesa el país. El mandatario aseguró que la situación actual representa un “punto de inflexión” y sostuvo que Bolivia necesita construir un nuevo modelo de convivencia política y democrática.
Durante una conferencia de prensa junto a funcionarios nacionales, Paz defendió la gestión de sus primeros seis meses de gobierno y afirmó que logró estabilizar áreas sensibles de la economía, además de recuperar el funcionamiento del Banco Central y abrir instancias de diálogo con distintos sectores. También marcó diferencias con las administraciones anteriores del Movimiento al Socialismo, al señalar que muchos de los conflictos actuales son consecuencia de problemas acumulados durante años.
El mandatario reconoció además dificultades internas para acercarse a determinados sectores sociales y anunció que buscará ampliar la participación política dentro del Ejecutivo. “Vamos a convocar a todos aquellos que quieran participar del Gobierno”, expresó, al tiempo que insistió en que el país “no va a volver al pasado” porque el modelo económico anterior “no funcionó”.














